El empresario individual es la persona física que realiza en nombre propio y por medio de una empresa una actividad comercial, industrial o profesional.
Características:
Ejerce un control total de la empresa y dirige personalmente su gestión.
La personalidad jurídica de la empresa coincide con la titularidad del empresario, por lo que se establece una responsabilidad de tipo personal para todas las obligaciones que contraiga la empresa.
No existe diferencia entre el patrimonio empresarial y su patrimonio personal.
No se establece ningún trámite previo de constitución, por lo que la persona que desee constituirse como empresario individual sólo necesita como requisitos previos: ser mayor de edad, tener la libre disposición de sus bienes y ejercer por cuenta propia una actividad empresarial.
Las ventajas que conlleva ser empresario individual son:
Forma empresarial idónea para el funcionamiento de las pequeñas empresas. Forma que menos trámites y gestiones necesita.
Más económico, ya que no crea persona jurídica distinta del propio empresario.
Las desventajas que conlleva ser empresario individual son:
Responde con su patrimonio personal de las deudas generadas en su actividad profesional.
Los bienes propios de los cónyuges empresarios quedan obligados a los resultados de la actividad empresarial.
Cuando el volumen de beneficio sea importante, puede estar sometido a tipos impositivos elevados, tributa por el IRPF, que llega hasta el 45%.