El hecho de ser el balneario más antiguo de Inglaterra (s.XVIII) convierte esta ciudad costera en la más bonita y animada del sur inglés durante todo el año. Los edificios estilo Regencia, la exuberante arquitectura del Royal Pavilion, el puerto deportivo, las numerosas tiendas especializadas, merecen sin duda la atención del visitante. Cuenta, asimismo, con importantes museos y galerías de arte, y multitud de pequeños estudios y talleres que exhiben el trabajo de artistas locales o internacionales. Y también con muchos locales en que se ofrecen manifestaciones de arte en vivo y la vida nocturna más vibrante. En cuanto a la comida, en sus restaurantes y cafeterías con terraza se pueden encontrar muestras de la gastronomía mundial. Si se desea practicar algún deporte acuático, nada más fácil, y si se prefiere ser espectador, es posible asistir a cualquier partido de criquet, fútbol..., o a los campeonatos de windsurf. Los "cazadores de gangas" pueden probar suerte, los domingos por la mañana, en el rastro de la estación.