Capital de la región de la Toscana, está rodeada por las suaves colinas y se caracteriza por el
tranquilo fluir del río Arno. El Duomo (la catedral), cuna del renacimiento con su fachada de
mármol, el Campanile, el baptisterio y sobre todo la cúpula; el Palacio Pitti; la Galeria Uffizzi;
el Palacio Medici-Ricardi..., son grandes muestras del Renacimiento. Para pasear por la ciudad,
nada como visitar la Piazza della Signoria, con el Palazzo Vecchio. Lo más característico de la
ciudad es el Ponte Vecchio que cruza el río Arno.