A poca distancia de la llanura renena se extiende esta ciudad en una bella posición a orillas del río Neckar, entre el Odenwald y el Palatinado. Rica en monumentos, es sede de una antigua y célebre universidad, y de festivales de música y teatro. También es considerada la cuna del Romanticismo alemán. Además de un importante centro cultural, la ciudad es una notable meta turística, gracias a sus aguas termales, a su clima y a su buena situación para acercarse a otros lugares de interés.