Sydney, la ciudad más grande, poblada y antigua de Australia, está a orillas de la bahía de
Jackson y es capital del estado de Nueva Gales del Sur. El 70% de su población, de orígenes
diversos, nació en Australia, y sólo el 1% son aborígenes. La cercanía del océano y su situación
geográfica hacen que tenga un buen clima: los meses más calurosos van de noviembre a febrero, y los
más fríos, de junio a agosto. Es imprescindible visitar la Casa de la Ópera, el puente Harbour, The
Rocks (el barrio más antiguo), las playas de Bondi y Manly…
El aeropuerto se encuentra al sur, a 10 kilómetros del centro, que se hacen en tren en menos
de 15 minutos. Cuenta con una excelente red de trenes, autobuses y ferries, que cubren todos los
puntos del área metropolitana.