La ciudad del arte, la cultura y la música es sin duda un lugar seguro y atrayente para aprender alemán. Los Habsburgo construyeron extensos palacios y jardines. Cabe destacar edificios como la Ópera, el Parlamento, la Catedral de San Estaban, el bulevar que rodea el centro de la ciudad (Ringstrasse), el Palacio Belvedere, así como la región de los Bosques de Viena. Dos de sus atracciones más populares son los Niños Cantores de Viena y los Lipizzaner (Escuela Española de Equitación). Siendo todavía una de las capitales mundiales de la música, la ciudad de Mozart, Beethoven, Schubert y Strauss, posee también excelentes museos, teatros y cafés.